sábado, 26 de diciembre de 2009

Recarte advierte que 2010 será un año "durísimo" para la economía española.

Frente a las, como siempre, optimistas e irreales previsiones del Gobierno, Alberto Recarte, presidente de Libertad Digital, ha advertido que 2010 será el año "más difícil" para todos. En una entrevista con Luis del Pino, Recarte ha hablado de cómo salir de la crisis y del éxito de esRadio.
En una entrevista en "Sin Complejos", de esRadio, Alberto Recarte ha afirmado que este año ha empezado "realmente el ajuste de la economía" española a los "niveles de gasto y renta que nos podemos permitir". Según el presidente de Libertad Digital, por fin "nos hemos empezado a apretar el cinturón" aunque aún el gasto total supera en un diez por ciento el ahorro. Un ejercicio de austeridad que, en opinión de Recarte, están haciendo únicamente los contribuyentes.
El ajuste "terminará probablemente en 2010". Las consecuencias, "un paro enorme, mucho mayor del que se está produciendo en otros países", ha dicho.
Las causas de ese desempleo disparado se deben a que en España se invirtió "demasiado, equivocadamente", en el sector de la construcción hasta el punto de que será necesario un ajuste en la actividad del "ochenta o noventa por ciento". Ese tremendo ajuste que necesita la economía española es lo que está produciendo, pues, "una destrucción de empleo masiva" y es ahí donde España se está diferenciando de los países vecinos, como ocurrió, también, en los años de expansión.En cuanto a las responsabilidades del Gobierno, Recarte ha recordado que éstas comenzaron en el año 1998, con la entrada en el euro. En su opinión, José María Aznar "dejó de hacer" las reformas necesarias "en un momento determinado". Después, el gobierno socialista de 2004 fue "mucho más responsable" de esta situación "y el de 2008, tres veces más responsable", puesto que "tenía que haber aprovechado una situación tremenda para tomar todas las medidas que había que tomar". Para Alberto Recarte, es imprescindible una reforma de las Administraciones Públicas cuando, ante una situación de paro masivo, "es posible que el empleo público crezca" en unas trescientas mil personas que, además, en muchos casos "no son elegidas por sistema de oposición". También debe emprenderse ya una reforma del mercado laboral que incluya indemnizaciones de "veinte días por año trabajado para todo el mundo, ya sea temporal o fijo", en los nuevos empleos.
Además, ha reclamado una reforma fiscal, que considera "imprescindible", con una bajada de las cotizaciones sociales y del impuesto de Sociedades y una subida selectiva del IRPF y del IVA. Sin embargo, ha lamentado, en estos meses el Gobierno "no ha hecho nada".
Sobre sus previsiones para 2010, ha considerado que "la renta per cápita se reducirá" y el desempleo crecerá en unas quinientas mil personas, de forma que la EPA se situará en torno a un 21 por ciento. La población activa, sin embargo, será menor, puesto que "muchos inmigrantes se están yendo". El próximo año, pues, será "durísimo, el más difícil para todos", aunque se anuncie la salida de la recesión, y en 2011 "el desempleo dejará de crecer". España, entonces, "tendrá que ver cómo es capaz de funcionar con cuatro millones de parados" y "un gasto público disparado".Sobre la deuda y la estrategia para salir del déficit, Recarte ha recordado el límite impuesto para regresar en 2013 a un máximo del tres por ciento, límite que sin embargo no cree que España sea capaz de alcanzar: "Nadie tiene fe en que este Gobierno sea capaz de tomar las decisiones para controlar el gasto público". Preguntado por Luis del Pino, Recarte también se ha referido a las consecuencias de la grave situación económica que vive el país. El presidente de Libertad Digital ha advertido que es "casi seguro" que descienda el rating de nuestro país pero no cree que vayan a expulsar a España del euro. "Lo que puede ocurrir es que países como Alemania planteen que se van ellos", ha considerado Recarte, que cree que "los países fundadores son los que van a tener más dudas sobre qué hacer con la moneda única".
Respecto a una hipotética quiebra del Estado, la ha descartado porque aún "tenemos un margen de tres o cuatro años". Para Recarte, en situaciones extremas "surgiría algún partido que enarbolaría la bandera de la seriedad de las reformas" y se evitaría algo que ve "muy complicado que se produzca". La "sorpresa" de esRadio
El presidente de Libertad Digital también se ha referido al nacimiento de esRadio y su situación tres meses después de su nacimiento. En su opinión, está yendo "sorprendentemente bien" al consolidarse, en muy poco tiempo, "una programación más completa que la que tiene cualquier otra radio" aunque con "menos fútbol". Internet, ha considerado, es "el futuro de todo" y eso es lo que "se está poniendo ahora de manifiesto". "Libertad Digital, Libertad Digital TV y esRadio están ayudándose unos a otros" hasta lograrse una audiencia muy importante que se va a consolidar "en la medida que pase el tiempo".
"La gran sorpresa", ha continuado, que "tenemos más oyentes de los que esperábamos" y eso, ha explicado, "está arrastrando a más lectores al periódico y a más personas que ven nuestra televisión". La suma, en su opinión, "nos está convirtiendo en un grupo pequeño pero sólido, fiable, sin alteraciones y sin cambios en función de los distintos conductores". Los valores del grupo, en cualquier caso, siguen siendo los mismos: la "defensa de la Constitución", de las libertades, "la unidad nacional" y, por supuesto, "decir siempre la verdad".

miércoles, 9 de diciembre de 2009

En solidaridad con Hermann Tersch, un liberal.

"El periodista Hermann Tertsch, director del informativo Diario de la Noche de Telemadrid, se encuentra ingresado en un hospital de Madrid a consecuencia de una agresión sufrida anoche en la calle Almirante, del barrio de Chueca de la capital, según han informado a Efe fuentes de la radiotelevisión madrileña.
Al parecer, el periodista recibió anoche una fuerte patada en la espalda "sin mediar palabra" que le ha dejado varias costillas rotas, contusiones e incluso "afectados" los pulmones, han relatado desde Telemadrid.
La misma fuente ha asegurado que el periodista "no recuerda nada" de lo sucedido y sufre "grandes dolores", que le han hecho volver al hospital esta mañana -anoche ya estuvo en Urgencias- y a ser ingresado."

Esta es la noticia que publica Público (prensa izquierdista radical del grupo Roures como todos sabemos). Hasta aquí, nada sospechoso de falsedad en lo relatado.

Pero vayamos al antes de la brutal y cobarde agresión al periodista libre. ¿Por qué? Nos preguntaríamos.

Pues resulta que existe un gran médico y mediocre titiritero cejil autodenominado Gran Wyoming al que, en pago de los favores prestados a la causa y dado que sus últimos programas se contaban por fracasos, se le asignó en la Secta un ¿programa? denominado "El Intermedio". Desde esa atalaya, faro y guía de la progresía patria, se dedicó, falseando voces y elaborando repugnantes montajes, a insinuar que el periodista, éste sí, periodista, Hermann Tersch, había dicho que "mataría a 10 pacifistas, a 10 no sé que más e incluso a Zapatero".

Ante tamaña felonía, el Sr. Tersch ya anunció las pertinentes acciones penales contra el susodicho estomago agradecido, que en los medios la cosa está "mu malita".

El Sr. Tersch se está debatiendo en estos momentos entre la vida y la muerte por una agresión, por la espalda (progresista y zapateril, por tanto) que le ha destrozado, por lo pronto, cinco costillas y un pulmón.

Muy bueno lo tuyo, Wyoming. Has hecho un gran ejercicio de Memoria Histórica que no dudo que tus jefes te pagarán generosamente. Has reproducido fielmente cómo se comenzó en el 36.

Y esto es Economía, y esto es Derecho; pero, sobre todo, esto es Dignidad.

sábado, 5 de diciembre de 2009

LA DIGNIDAD DE ESPAÑA.

Dada la extraordinaria relevancia de la grave situación que está padeciendo España como nación, y que tiene que ver con el Derecho y la Economía, ya que, entre otras cosas, está en juego la unidad de mercado y la igualdad de los españoles ante la ley, cedemos este post al manifiesto que, con motivo del Día de la Constitución, han hecho público un nutrido grupo de Asociaciones Cívicas de nuestro país. Y que dice así:

"La Dignidad de España, Patria común e indivisible de todos los españoles. El 6 de Diciembre de 1.978 el pueblo español ratificó en referendum la Constitución Española. Hoy celebramos el 31 aniversario de este importante acontecimiento histórico.
Las esperanzas e ilusiones despertadas por el marco jurídico destinado a la armonización de nuestra vida en común no han desaparecido. Tampoco sería justo que olvidáramos los grandes servicios que nuestra Carta Magna ha brindado a la convivencia en libertad y al bienestar común.
Pero junto a las bondades de la Constitución y a las ventajas que su aplicación ha proporcionado a los españoles, no podemos olvidar los escollos y las dificultades con las que se enfrenta en estos días, culminación de un largo período de deslealtades nacionalistas a la Constitución y a España.
Deslealtad que podemos ejemplificar en la declaración de CiU, una vez que el Estatuto catalán pasó la criba del Congreso de los Diputados: " Este Estatuto es sólo un peldaño más hacia la independencia de Cataluña".

El carácter incluyente y abierto de nuestra Constitución ha servido para que los nacionalistas hayan utilizado las competencias transferidas para fomentar la desunión entre los españoles, cuando no el enfrentamiento. También les ha servido para magnificar las diferencias y minimizar o esconder lo mucho que nos une, tras tantos siglos de historia en común.

Pero, además, no podemos olvidar los ataques a la lengua española, como símbolo de unidad y entendimiento. O la quema de banderas españolas. O los silbidos al himno nacional. O la quema de fotos del Jefe del Estado. En resumen, una voluntad firme y persistente de ofender a España y a los españoles.

En fechas recientes hemos podido leer un editorial conjunto de doce periódicos catalanes, titulado "La dignidad de Cataluña". Tanto este editorial, como el tripartito catalán y el resto de partidos nacionalistas, han tratado de intimidar al Tribunal Constitucional para que dicte una sentencia favorable a sus intereses partidarios. y han amenazado con que la sociedad catalana articulará, si se ve defraudada, una respuesta legítima. Sin embargo, las respuestas legítimas, en democracia, se dan en las urnas y dentro del respeto debido a los procedimientos democráticos. No con populismos callejeros y algaradas.

Si la dignidad de los nacionalistas se fundamenta en la amenaza a las instituciones democráticas, a la violación de la Constitución, exigiendo una bilateralidad que crearía dos entes soberanos, a la exigencia de privilegios por razón del origen y a ilusorios derechos colectivos, la dignidad de España se asienta en valores más sólidos y respetables.

La dignidad de España se asienta en la libertad y en la igualdad ante la ley de todos los españoles; y se asienta en la solidaridad entre todos los territorios que configuran la nación española, cuya existencia sólo puede ser negada con base en la ignorancia o la mala fe.

Algunos nacionalistas se han atrevido a exigir al gobierno socialista (responsable último del inconstitucional Estatuto catalán) que cumpla los pactos acordados. Pero no podemos admitir que solamente nosotros, los ciudadanos españoles, tengamos que respetar los pactos que ellos hayan acordado con el gobierno, o entre ellos.

Nosotros exigimos respeto al pacto fundamental, aprobado por todos los electores españoles, la Constitución de 1978. Recordemos su artículo segundo: ‘La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española’. Unidad que está entrelazada constitucionalmente con la autonomía y la solidaridad.
En estos preocupantes momentos que nos ha tocado vivir, cuando los partidos supuestamente nacionales han dejado de cumplir con sus responsabilidades históricas y constitucionales, por el deseo de poder a cualquier precio y por las deslealtades nacionalistas, quedamos nosotros, los ciudadanos comprometidos con la Constitución y con España".

Lo firman: Círculo Balear, Asociación 11.M. Verdad y Justicia, Plataforma Ciudadana Peones Negros, Plataforma Valenciana por la Libertad Lingüística, Profesionales por la Ética, Asociación por la Tolerancia, Convivencia Cívica Catalana, Mesa por la Libertad Lingüística, Fundación Unidad + Diversidad, DENAES, Voces contra el Terrorismo y Asociación Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza.

Nota para ígnaros constitucionales, víctimas de la LOGSE y demás desinformados: La bandera que ilustra el post, con el águila de San Juan, no es la bandera franquista; es la bandera vigente en la fecha de entrada en vigor de la Constitución de 1.978 (de hecho es la bandera con la que se abre su primera página) y fue la bandera oficial de España hasta 1981, fecha en la que se le cambió el escudo. Por tanto, no es una bandera ni "franquista" ni "preconstitucional".

viernes, 4 de diciembre de 2009

Hacia el secuestro de internet.

Dada la extraordinaria situación que se ha creado a raiz de la legislación que permite, al igual que en China y otros paises liberticidas, cortar las conexiones personales a Internet, reproducimos literalmente a continuación el Editorial de Libertad Digital del 04.12.09.

Internet es uno de los mecanismos que más ha abaratado a lo largo de la historia la transmisión de información; esa mercancía tan costosa durante tanto tiempo que hoy resulta accesible y casi gratuita para todo el mundo.
Tal revolución en las comunicaciones, que adquiere su verdadera dimensión cuando la ponemos en perspectiva histórica, supone sin duda alguna una oportunidad muy clara no sólo para enriquecernos, sino también para divertirnos, cultivarnos, relacionarnos y defender nuestras libertades. Gracias a internet, nunca ha sido tan sencillo que personas con motivaciones comunes aúnen esfuerzos en un mismo proyecto (incluyendo los de tipo ideológico); nunca ha sido tan fácil que todo ciudadano que así lo desee pueda convertirse en un periodista que investigue y denuncie los abusos del poder político.
De ahí que los gobernantes siempre hayan observado la red con un cierto recelo. Demasiados ojos y demasiadas voces vigilando y criticando un mundo –el político– tradicionalmente caracterizado por la opacidad y las intrigas. A un mandatario le puede ser relativamente fácil controlar a los grandes grupos de comunicación, que en buena medida dependen de las licencias y de los favoreces que se les conceda desde el Estado, pero sin duda le resulta prácticamente imposible someter a millones de ciudadanos que, de motu proprio, bregan por promocionar sus propias ideas, inquietudes y hallazgos.
He ahí toda la explicación que requiere ese movimiento gubernamental, cada vez más extendido por Europa y que ha terminado por prender en España, que con la excusa de proteger la propiedad intelectual otorga a la Administración la potestad para cerrar páginas web.
Una práctica que no por saberse inconstitucional –el art. 20.5 reza claramente que "Solo podrá acordarse el secuestro de publicaciones, grabaciones y otros medios de información en virtud de resolución judicial"– y no por ser conscientes de que atenta contra algunos de los derechos humanos más fundamentales, hará cambiar de idea a los gobiernos sobre la necesidad de regular y poner coto esa gran amenaza para su poder omnímodo llamada internet.
Corresponde a los tribunales de justicia –supuestamente despolitizados, independientes e imparciales– controlar si en la red, como en cualquier otro ámbito de la vida social, se comete algún delito. No es necesario ningún tipo de nueva normativa adicional que, pretendiendo actualizar las leyes a los tiempos, sirva para limitar nuestras libertades. Pero eso es exactamente lo que pretenden nuestros gobernantes: arrogarse la capacidad de censurar páginas web con cualquier excusa.González Sinde es una política sin experiencia cegada por la codicia y el muy socialista ímpetu prohibicionista.

No ha sabido manejar los tiempos y se ha ganado algo parecido a una reprimenda por parte de Zapatero y Caamaño. Esta vez los internautas han reaccionado a tiempo y parece que la avanzadilla intervencionista ha dado un paso atrás. Pero como muchos otros de sus pasos atrás, será sólo para coger impulso, para volverlo a intentar más adelante hasta que la red, como ya pasó con el espacio radioeléctrico, se convierta en el cortijo de unos pocos.

Una vez consigan justificar las primeras regulaciones de excepción sobre internet, las siguientes vendrán a manadas. Es una batalla que no se puede perder.