sábado, 5 de diciembre de 2009

LA DIGNIDAD DE ESPAÑA.

Dada la extraordinaria relevancia de la grave situación que está padeciendo España como nación, y que tiene que ver con el Derecho y la Economía, ya que, entre otras cosas, está en juego la unidad de mercado y la igualdad de los españoles ante la ley, cedemos este post al manifiesto que, con motivo del Día de la Constitución, han hecho público un nutrido grupo de Asociaciones Cívicas de nuestro país. Y que dice así:

"La Dignidad de España, Patria común e indivisible de todos los españoles. El 6 de Diciembre de 1.978 el pueblo español ratificó en referendum la Constitución Española. Hoy celebramos el 31 aniversario de este importante acontecimiento histórico.
Las esperanzas e ilusiones despertadas por el marco jurídico destinado a la armonización de nuestra vida en común no han desaparecido. Tampoco sería justo que olvidáramos los grandes servicios que nuestra Carta Magna ha brindado a la convivencia en libertad y al bienestar común.
Pero junto a las bondades de la Constitución y a las ventajas que su aplicación ha proporcionado a los españoles, no podemos olvidar los escollos y las dificultades con las que se enfrenta en estos días, culminación de un largo período de deslealtades nacionalistas a la Constitución y a España.
Deslealtad que podemos ejemplificar en la declaración de CiU, una vez que el Estatuto catalán pasó la criba del Congreso de los Diputados: " Este Estatuto es sólo un peldaño más hacia la independencia de Cataluña".

El carácter incluyente y abierto de nuestra Constitución ha servido para que los nacionalistas hayan utilizado las competencias transferidas para fomentar la desunión entre los españoles, cuando no el enfrentamiento. También les ha servido para magnificar las diferencias y minimizar o esconder lo mucho que nos une, tras tantos siglos de historia en común.

Pero, además, no podemos olvidar los ataques a la lengua española, como símbolo de unidad y entendimiento. O la quema de banderas españolas. O los silbidos al himno nacional. O la quema de fotos del Jefe del Estado. En resumen, una voluntad firme y persistente de ofender a España y a los españoles.

En fechas recientes hemos podido leer un editorial conjunto de doce periódicos catalanes, titulado "La dignidad de Cataluña". Tanto este editorial, como el tripartito catalán y el resto de partidos nacionalistas, han tratado de intimidar al Tribunal Constitucional para que dicte una sentencia favorable a sus intereses partidarios. y han amenazado con que la sociedad catalana articulará, si se ve defraudada, una respuesta legítima. Sin embargo, las respuestas legítimas, en democracia, se dan en las urnas y dentro del respeto debido a los procedimientos democráticos. No con populismos callejeros y algaradas.

Si la dignidad de los nacionalistas se fundamenta en la amenaza a las instituciones democráticas, a la violación de la Constitución, exigiendo una bilateralidad que crearía dos entes soberanos, a la exigencia de privilegios por razón del origen y a ilusorios derechos colectivos, la dignidad de España se asienta en valores más sólidos y respetables.

La dignidad de España se asienta en la libertad y en la igualdad ante la ley de todos los españoles; y se asienta en la solidaridad entre todos los territorios que configuran la nación española, cuya existencia sólo puede ser negada con base en la ignorancia o la mala fe.

Algunos nacionalistas se han atrevido a exigir al gobierno socialista (responsable último del inconstitucional Estatuto catalán) que cumpla los pactos acordados. Pero no podemos admitir que solamente nosotros, los ciudadanos españoles, tengamos que respetar los pactos que ellos hayan acordado con el gobierno, o entre ellos.

Nosotros exigimos respeto al pacto fundamental, aprobado por todos los electores españoles, la Constitución de 1978. Recordemos su artículo segundo: ‘La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación Española’. Unidad que está entrelazada constitucionalmente con la autonomía y la solidaridad.
En estos preocupantes momentos que nos ha tocado vivir, cuando los partidos supuestamente nacionales han dejado de cumplir con sus responsabilidades históricas y constitucionales, por el deseo de poder a cualquier precio y por las deslealtades nacionalistas, quedamos nosotros, los ciudadanos comprometidos con la Constitución y con España".

Lo firman: Círculo Balear, Asociación 11.M. Verdad y Justicia, Plataforma Ciudadana Peones Negros, Plataforma Valenciana por la Libertad Lingüística, Profesionales por la Ética, Asociación por la Tolerancia, Convivencia Cívica Catalana, Mesa por la Libertad Lingüística, Fundación Unidad + Diversidad, DENAES, Voces contra el Terrorismo y Asociación Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza.

Nota para ígnaros constitucionales, víctimas de la LOGSE y demás desinformados: La bandera que ilustra el post, con el águila de San Juan, no es la bandera franquista; es la bandera vigente en la fecha de entrada en vigor de la Constitución de 1.978 (de hecho es la bandera con la que se abre su primera página) y fue la bandera oficial de España hasta 1981, fecha en la que se le cambió el escudo. Por tanto, no es una bandera ni "franquista" ni "preconstitucional".

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